Entrevista a uno de los acampados.
Puede pasar cualquier cosa.
A este mismo, su aspecto es correcto e informal: pelo corto, afeitado, polo y pantalón vaquero y habla español. (preservaremos su anonimato porque no quiere que su madre sepa que está acampado, es de buena familia)
Vamos a ver si aporta luz a esta noche de protesta.
¿Cuál es la primera lección en el manual del nuevo revolucionario?Lo primero que haremos será instruir a gente en el uso de Internet: Facebook, email, lo que sea para difundir el mensaje…
Una vez más la ‘revolución de Twitter’, las redes sociales… ¿Tan importante es la incidencia de Internet?¡Claro! Es la clave del asunto. Hace 20 años si querías convocar una manifestación tenías que elaborar un anuncio, empapelar las calles o enviarlo a un periódico. Hoy haces todo eso en Internet y en una hora congregas a un millar de personas.
Pero a menudo todo queda en el mero clic en el botón de ‘me gusta’ en Facebook, luego hay que sacar a la gente a la calle… ¿Cómo se hace eso?Sin duda, conozco muy bien ese problema. Muchos jóvenes no transforman ese ‘clic’ en salir a la calle. Por eso lo que hay que hacer es ser inteligente y emocionar a la gente.
De acuerdo, pero ¿cómo?Siendo creativo. Si yo fuese un directivo y actuase como vosotros, esencialmente, iría a la plaza, levantaría el puño y gritaría que mi idea es mejor que la de otros. Eso es lo que hace mucha gente mal cuando protesta: tratan de poner su idea por encima de las demás. Ese tiempo caducó, es un fracaso. El éxito está en tener un objetivo claro, escuchar a la gente y aunar diferentes. Yo tengo experiencia en teatro, conozco a la audiencia y estoy acostumbrado a trabajar con ideas creativas. Me es más útil ese bagaje teatral para protestar que el político. Un éxito de la revuelta será desligarnos de los partidos políticos: ni banderas, ni colores, ni personas que se mezclen con ellos.
¿Y cuando la gente empieza a cansarse y no ve resultados?Como en el teatro, hay que cambiar el cartel. Ofrecer algo nuevo. Cuando empiece a bajar el número de asistentes hay que noquear a “la audiencia”. Enviaremos un mensaje diciendo que respetámos el deseo de permanecer en casa con sus familias, que es importante, pero que si tratan de silenciarnos, haremos una concentración silenciosa. Esto romperá la dinámica de las caceroladas y refrescará la convocatoria.
¿Cuáles son los ingredientes para una exitosa receta de revolución ?Principalmente: haz lo que quieras pero pacíficamente. La gran regla de este juego es nunca utilices la violencia, pase lo que pase. Porque si eso ocurre, las autoridades tienen el poder, el equipo y la excusa perfecta para usar la fuerza, y la usarán. Es el pretexto para acallarnos. Los jóvenes a menudo creen que hay que ser enérgicos y violentos. Un error de pleno. No hay nada más inútil que gente cabreada. Después, lo importante es convocar al mayor número posible de personas para participar y, lo más importante, para permanecer. Y sobre todo, tener demandas claras: pocas, sencillas y claras.
Uno de los reproches a la ‘Directivos revolution’ es carecer de un mensaje u objetivos definidos.Es esencial para triunfar tener claridad de ideas. Si ven miles de personas en una plaza o frente a Hogwarts demandando algo muy claro, se asustan. Pero deben ser pocas demandas y muy claras. Hay que ser contundente. De otra manera, si las peticiones o el mensaje no es claro, es fácil mangonear
¿Qué os parece? Un chico listo........ a este lo dejamos quedarse ¿no?
Porque a toda esa pandilla de melenudos, disfrazados,chancleteros...habrá que plantearse la política de puertas abiertas.
Y se van a unir los "progres" a los directivos.
ResponderEliminarLo que faltaba los de la bici, los de los pendientes, los de los tirantes, ¿esa gente se junta con los directivos?
De ahí no puede salir nada bueno.
Disolución
¿Donde están los antidisturbios?